viernes, 20 de marzo de 2009


Nunca llegue a pensar q mi vida girara al rededor de una persona, que mis piernas tiemblen cuando dice "te amo", que con tan solo escuchar su vocesita mi día cambie completamente! Sin dudarlo, es ella la reina de mi vida, la que no cambiaria por nada, ni por nadie. Ella, mi Milagrito!

Hace poco me puse a buscar canciones infantiles para recopilarle un cd a la nena y bueno encontre en una de ellas las palabras mas justa!.
La cancion dice algo asi:

"Ella es un angelito un destello de milagro sus ojos ven mas adentro sus ojos miran lejano. Parece ser de otra tierra o tal vez vino del cielo; tiene alas en su mente tiene luz entre sus manos ella es mi angel, mi sueño"

Hoy hice un posteo medio a fotolog, pero bueno, tras q no tengo inspiracion, tengo q estudiar.




Como me gustaria que sepas q si soy feliz, es por que estas en mi vida.

martes, 3 de marzo de 2009

Cuatro estrofas

No me quedan más disfraces para actuar
No me quedan más palabras para no llorar
No me quedan más sonrisas para dibujar
tanta felicidad que ya no tengo.


No me quedan más poesías para recitar
ni tampoco melodías para improvisar
No me quedan fantasías para poder soñar
un poco más, un poco más.

No me quedan más bolsillos sin vaciar.
No me quedan más lugares donde poder escapar.
Y ahora estoy mucho más solo que en mi canción
anterior
y en mi interior, recuerdos.



No me quedan más estrofas para inventar.
No me importa si no rima o si desafino al cantar.
Sólo un poco más de fuerzas para imaginar
en este mismo lugar, volver a estar
de nuevo juntos.





Alejandro Lerner

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Como fue q diste ese gran paso? ¿Qué fue lo que hiciste? Simplemente no lo se, no encuentro la forma de entender como fue que has pasado a ser lo que eres en tan poco tiempo.

Se que soy la persona menos indicada para hablar sobre ti ya que es muy resiente tu llegada a mi vida. Pero pese a esto hemos compartidos momentos los cuales llevare con cariño hasta el día que pueda estrecharte un abrazo.

Es poco y muy pobre (sabes bien que en esto tú tienes el don) pero me puse a pensar que tu amistad en mi vida fue como la llegada de una piedra a un estanque tranquilo, ¿sabes a lo que me refiero? Cierra los ojos y piensa, imagina el momento en el que la roca cae a un estanque sereno, de una forma particular en todo el lugar manifiesta su presencia. Sin que ella se de cuenta, crea cosas maravillosas, cambia la vida del estanque, lo llena de felicidad. Lo mismo sucede con “vos”, con tan solo hablar, le brindas a mis días el bello toque de tu presencia.

sábado, 21 de febrero de 2009


Si pudiera expresar de una manera cuál es el estado de mi alma en este momento, laaaaargo momento, creo que elegiría grabar el sonido de la nada.
Sería una grabación prolongada, duradera, monótona y aburrida. Con tibios acordes, aquí y allá, intentando empezar a componer una pieza que luego se diluiría en el escape de un auto, en una siesta, en un culo sentado en el sillón, en tantas cosas como estas.

viernes, 13 de febrero de 2009

En secreto, a escondidas, ella está sentada en su sillón favorito recordando y leyendo las cartas de su amante...
Su marido en el trabajo, la mucama en la cocina, los niños en la escuela, y todo un mundo de fantasías llena su cuarto con las luces del amor.
Ella lo extraña tanto que todos los días y a la misma hora lee su libro de mentira. El que tiene en su interior hojas sueltas, dibujos y un montón de recuerdos de cuando era feliz, de cuando para ella los días tenían sentido y su cara sonreía.
Hoy sus ojos estan triztes, su esperanza derramada por el piso, sus días son muy largos y la rutina insoportable. Ella sabe que ya es la hora del reencuentro, está nerviosa pero llena de satisfacción.
Hoy va a volver a sentir la cara y el cuerpo de ese hombre que tanto amó, y que la vida con sus vueltas se lo arrancó.

sábado, 7 de febrero de 2009

NO PUEDO!!!


"Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente:

¿Qué lo mantiene entonces?

¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a alguna tía por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado—

Hice entonces la pregunta obvia:

—Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.

La estaca era ciertamente muy fuerte para él.

Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre— que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez..."






"El elefante encadenado"... Recuentos para Demian...

viernes, 30 de enero de 2009

Fragmento del libro de Paulo Coelho "El Alquimista"

Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña. Allí vivía el Sabio que buscaba. Sin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas conversando en los rincones, una pequeña orquesta que tocaba melodías suaves y una mesa repleta de los más deliciosos manjares de aquella región del mundo. El Sabio conversaba con todos, y el joven tuvo que esperar dos horas para que le atendiera. El Sabio escuchó atentamente el motivo de su visita, pero le dijo que en aquel momento no tenía tiempo de explicarle el Secreto de la Felicidad. Le sugirió que diese un paseo por su palacio y volviera dos horas más tarde. Pero quiero pedirte un favor - añadió el Sabio entregándole una cucharilla de té en la que dejó caer dos gotas de aceite - . Mientras camines lleva esta cucharilla y cuida de que el aceite no se derrame. El joven empezó a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos horas, retornó a la presencia del Sabio. ¿Qué tal? - preguntó el Sabio-. ¿Viste los tapices de Persia que hay en mi comedor? ¿Viste el jardín que el Maestro de los Jardineros tardó 10 años en crear? ¿Reparaste en los bellos pergaminos de mi bibiloteca? El joven avergonzado, confesó que no había visto nada, Su única preocupación había sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le había confiado. Pues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo - dijo el Sabio- . No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa. Ya más tranquilo, el joven cogió nuevamente la cuchara y volvió a pasear por el palacio, esta vez mirando con atención todas las obras de arte que adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas a su alrededor, la delicadeza de las flores, el esmero con que cada obra de arte estaba colocada en su lugar. De regreso a la presencia del Sabio, le relató detalladamento todo lo que había visto. ¿Pero dónde están las dos gotas de aceite que te confié? - preguntó el Sabio. El joven miró la cuchara y se dio cuenta de que las había derramado. Pues éste es el único consejo que puedo darte - le dijo el más Sabio de los Sabios . El secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara.